~~Ojos oscuros~~
Desperté
asustada debido aquel sueño, la cabeza me daba vueltas, estaba sudando en frio,
aquello no estaba yendo bien, salí del
cuarto, el único despierto era Zero, me
miro con preocupación y al verme comenzó a sentir lo mismo que yo, desesperación,
dolor.
-
Eva
¿A dónde vas? Es muy tem – no pudo
hablar debido al impacto de mis emociones, mis lágrimas cayeron, decidí salir
corriendo, él se había quedado en shock y si me quedaba un poco más podía
hacerle sentir lo peor sin poder controlarlo, podía hasta matarlo.
No podía detenerme,
mis pies iban tan rápido que llegue a un parque, me senté en aquel lugar
solitario, hoy en día las personas no solían ir al parque y menos tan temprano,
debido a lo sucedido, no quería regresar a casa, tenía miedo, al pasar del tiempo, tenía hambre y por inercia me fui a
la plaza donde trabajaba Aurora, tenía
la esperanza de verla y que me diera un poco
de su vitalidad, además de ver a los demás, para cerciorarme que estaban
bien.
Camine por
bastante tiempo, la plaza comenzaba a llenarse, tal vez era normal, era sábado,
no todos iban a trabajar o a la escuela,
al no ver la hora, realmente tenía hambre, de repente vi a Bianca en un restaurante esperando a alguien, al verla me dio un gran alivio,
pero no podía acercarme, tal vez estaba en una cita.
Comenzaba a
retirarme, cuando vi que con la persona que comía, era Kuranosuke, las dos se
sonreían mutuamente, sabía que no me incumbía, pero la curiosidad era más
grande que nada, me senté en una banca afuera y los observaba, ambos parecían
estar felices, conversaban tan amenamente a diferencia de Aurora que parecía
odiar a Kuranosuke, se notaba que entre
ellas dos había una gran amistad a pesar de lo que pensara Aurora.
Salieron de
lugar, me percaté de que no se dieran
cuenta de que les observaba , luego fueron al
parque, en parte me era extraño
ver a Bianca sin Aurora, ellas siempre estaban juntas, la una a la otra
y el verla sola con Kuranosuke me era extraño, se fueron ver los animales que tenían en el parque , así
como caminaron hasta llegar a un pequeño quiosco, las dos se miraban
mutuamente, Kuranosuke se miraba hermosa, su
cabello corto, aquel vestido rosa
que iba con su rubio
cabello, bien maquillada, bien podía ser una modelo perfecta, era alta
como de 1.70 cm o más, en cambio Bianca
era chaparrita, su cabello negro y largo hacia resaltar su blanca piel
haciéndola ver exótica, no entendía él porque era soltera bien y podía tener a
cualquier hombre a su pies, siempre era
servicial pero cuando miraba una injusticia la hacía ver y sacar su mal
carácter, así era ella.
Se miraban
intensamente la una a la otra, Kuranosuke le tomaba de ambas manos con tal
cariño, aquello parecía más que una amistad profunda, la jalo hacia ella y le
dio un profundo beso, se miraba tan
lleno de cariño, aquellas dos personas se miraban más que amigas, me era
extraño ver ese tipo de relación, pero
poco importaba, eran sus vidas y si era su
decisión, sería muy su problema,
después de aquello decidí irme, acaba de
descubrir algo más de lo que esperaba.
-
¿Así
que te gusta espiar a la gente?- aquel joven de oscura cabellera se ponía ante mí
– que asco, dos mujeres besándose – replico el, por suerte estábamos lejos.
-
Cállate
Iván, no tienes derecho – le tire una bofetada.
-
¿Y
a ti que te pasa? - sonaba enojado.
-
Lo
que acabas de decir es horrible, no puedo
creer que pienses así – le mire enojada y luego salí corriendo,
realmente no quería encontrarme con
aquellos ojos tan temerosos.
Sin darme
cuenta había llegado a un ligar desolado, el simple hecho de estar enojada, el temor de hacer daño a
las personas con mis emociones,
todo aquello hacia que me alejara
rápido de todo el mundo, tal vez era
cierto, por miedo a lastimar viviría en soledad, pero esa era la maldición de
ese extraño poder, esa era mi propia maldición con la que debía lidiar día a día
yo sola.
Al estar en
la soledad campante, había algo que me era extraño, aquel sentir que me observaban, era realmente extraño, ninguna persona hubiera
soportado ese manojo de emociones potenciales en su cuerpo sin
morir, sin sentir dolor, pero hay estaba
ese sentir, tal vez mi imaginación, pero
algo era extraño, aquel chico, Iván
estaba yendo hacia mí, su mirada era profunda, sus ojos no tenían ninguna pizca
de blanco, eran totalmente negros.
-
Toma
se te cayo esto – me entrego una
pulsera, ante ello no podía dejar de ver sus ojos, eran tan profundos y oscuros,
pero aquel manojo de emociones seguía dentro de mí, algo imposible para
cualquier persona – debes tranquilizarte -
me dijo con una sonrisa ante ello, el no sentía mis emociones, era la única
persona con la que podría estar sin importar de controlar lo que siento, parecía
no lastimarle, claro, algo de él me
asustaba, esos ojos oscuros iguales a
los de aquella pesadilla, a aquel niño que observaba como mataban a mis padres con satisfacción.
Capitulo hecho por Himeko Rose
Capitulo hecho por Himeko Rose
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